El alumnado del CP Virgen de la Oliva culmina la restauración paisajística del emblemático monasterio para compensar el impacto ambiental de Navarra en Fitur.
El paseo que conduce a uno de los tesoros arquitectónicos más importantes de la Ribera de Navarra ha vivido una transformación especial este lunes 16 de marzo.
Ha sido el trabajo ilusionante del alumnado, quienes han plantado 32 nuevos árboles con un objetivo que va más allá de la estética.
Esta acción busca compensar las 9,5 toneladas de CO2 generadas por el stand de Navarra durante la pasada feria de Fitur 2026 en Madrid.,
La plantación se ha hecho siguiendo criterios de restauración paisajística y sostenibilidad (12 lentiscos, 12 quejigos y 10 serbales).
Estas especies autóctonas no solo embellecerán el camino de los turistas, peregrinos y paseantes que visitan el monasterio cisterciense, sino que servirá para concienciar a las nuevas generaciones sobre la importancia de la “Huella ecológica”.
En esta ocasión, el Monasterio de la Oliva se convierte en el símbolo de un turismo que quiere ser responsable y que gracias a los niños y niñas de Carcastillo, hoy es un poco más verde.

