Las competiciones escolares son sinónimo de reencuentros con caras conocidas y de orgullo. Ese sentimiento nos invade al compartir el color de la camiseta con quienes también compartimos aula, profesorado y conocimientos en nuestro día a día. De eso se trata: estas jornadas son el sprint final de un curso lleno de aprendizajes, caídas y recompensas.
El viernes pasado tuvo lugar la LII edición de las Olimpiadas del Valle del Aragón en el municipio vecino de Murillo el Fruto. Un año más, volvimos a sentir la emoción y los nervios por demostrar aquello que, con tanto esfuerzo, habíamos preparado durante las últimas semanas.
Queremos dar la enhorabuena a todos los participantes y agradecer de todo corazón a las familias, amistades y conocidos que, año tras año, apoyan a nuestro alumnado para hacer de este evento un recuerdo memorable. En especial, agradecemos al pueblo de Murillo el Fruto, su total volcado en la organización de una jornada de “medalla de oro”.
Por último, expresamos nuestro reconocimiento al profesorado, APYMAS, voluntariado, Cruz Roja y demás personal externo. Ellos y ellas son, sin duda, los pilares que sustentan estos encuentros anuales.




































